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Hiragana, katakana y kanji: por dónde empezar de verdad

Tres sistemas conviviendo en la misma frase asustan al principio. Aquí está para qué sirve cada uno, en qué orden atacarlos y cuánto cuesta cada paso.

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Tabla de hiragana japonés

Una frase japonesa normal mezcla tres sistemas de escritura a la vez. Verlo por primera vez desanima, pero cada uno tiene un papel muy definido y, una vez lo entiendes, deja de parecer caos.

Qué hace cada sistema

Mira esta frase: 私はコーヒーを飲みます (yo bebo café).

  • y son kanji: caracteres de origen chino que aportan el significado. Aquí, «yo» y «beber».
  • , y みます son hiragana: la gramática. Partículas y terminaciones que dicen quién hace qué y en qué tiempo.
  • コーヒー es katakana: una palabra extranjera, «coffee».

Resumido: kanji para las ideas, hiragana para pegarlas, katakana para lo importado. Esa es toda la lógica.

El orden correcto: hiragana → katakana → kanji

1. Hiragana (1-2 semanas)

Es la base. Sin hiragana no se puede leer nada, porque toda la gramática se escribe con él. Son 46 caracteres básicos más unas variantes que se forman añadiendo dos rayitas o un círculo: か (ka) se convierte en が (ga), は (ha) en ば (ba) y ぱ (pa).

Cómo estudiarlo sin agobio: por filas, cinco caracteres al día, siempre en el orden de la tabla (あ い う え お, luego か き く け こ…). Ese orden no es decorativo: es el que se usa en diccionarios y en todos los materiales, así que interiorizarlo ahorra tiempo después.

Y escribe a mano. Aunque luego solo teclees, el trazo fija la memoria mucho mejor que reconocer tarjetas.

Tienes el quiz de hiragana, el juego de hiragana y una plantilla imprimible para practicar el trazo.

2. Katakana (1-2 semanas)

Mismos sonidos que el hiragana, formas distintas. Se usa para palabras extranjeras, onomatopeyas y énfasis. Mucha gente lo pospone y es un error, sobre todo si vas a viajar: los menús, los productos del konbini y los carteles están llenos de katakana.

Cuesta un poco más que el hiragana por una razón concreta: varios caracteres se parecen entre sí (シ/ツ, ソ/ン, ク/ワ). La diferencia está en la dirección del trazo, así que aquí escribir a mano no es opcional.

Ejemplos que vas a reconocer enseguida: コーヒー (kōhī, café), パン (pan, pan), ビール (bīru, cerveza), レストラン (resutoran, restaurante). Fíjate en que muchas vienen del inglés, pero no todas: パン viene del portugués.

Para practicarlo: quiz de katakana y juego de katakana.

3. Kanji (permanente)

Aquí es donde la gente se rinde, casi siempre por atacarlo mal. Tres reglas que cambian la experiencia:

  1. No estudies kanji sueltos, estudia palabras. Aprender que 水 significa «agua» sirve de poco; aprender 水曜日 (miércoles) y お水 (agua, en un restaurante) sirve mucho.
  2. No memorices todas las lecturas de golpe. Un kanji suele tener lectura china (on) y japonesa (kun). Aprende la que aparezca en la palabra que estás viendo; el resto llegará con la exposición.
  3. Aprende los radicales. Los kanji se componen de piezas. 語 (idioma) contiene el radical de «palabra» 言. Ver las piezas convierte «dibujo imposible» en «combinación reconocible».

Objetivos realistas: unos 100 kanji para el nivel N5 del JLPT (alcanzable en tres o cuatro meses), unos 300 para desenvolverte en lo cotidiano, 2136 para leer un periódico. Ese último número es de años, no de meses, y no pasa nada.

Errores que cuestan meses

  • Estudiar con rōmaji. La escritura latina del japonés es una muleta que retrasa la lectura y deforma la pronunciación. Abandónala en cuanto sepas hiragana.
  • Empezar por kanji porque «es lo bonito». Sin kana no puedes leer ni la gramática que los une, así que no avanzas.
  • Aprender kana solo reconociéndolo. Si puedes leer あ pero no escribirlo, no lo sabes del todo; y en katakana esa diferencia hace que confundas シ con ツ eternamente.
  • Saltarse el katakana. Es el que más rendimiento inmediato da en un viaje.

Un plan de seis semanas

  1. Semanas 1-2: hiragana completo. Cinco caracteres al día, escritos a mano, más cinco minutos de quiz.
  2. Semanas 3-4: katakana completo, con atención especial a los pares que se confunden.
  3. Semana 5: lectura de kana sin traducir. Menús, nombres de productos, títulos.
  4. Semana 6: primeros 30 kanji, siempre dentro de palabras completas.

A partir de ahí ya se puede estudiar gramática de verdad. Si prefieres seguir un temario ordenado en vez de ir suelto, en ejercicios de japonés está todo por niveles, y el curso de japonés cubre esta misma progresión con clases en vivo.

Y si tu objetivo es un viaje y no el JLPT, mira antes las frases de japonés para viajar: con katakana y treinta frases se resuelve un viaje entero.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda en aprender hiragana y katakana?

Cada silabario tiene 46 caracteres básicos. Con veinte minutos al día, el hiragana se domina en una o dos semanas y el katakana en otras tantas. Leerlos con fluidez, sin ir descifrando, lleva algo más.

¿Se puede aprender japonés sin kanji?

Para hablar y entender, hasta cierto punto sí. Para leer, no: un texto normal mezcla kanji constantemente y sin ellos las frases se vuelven ambiguas, porque el japonés tiene muchísimos homófonos.

¿Cuántos kanji hacen falta?

Unos 300 cubren gran parte de lo cotidiano. El estándar de alfabetización japonesa son 2136 (los jōyō kanji), y el nivel N5 del JLPT pide alrededor de 100.

¿Por qué el katakana es más útil de lo que parece?

Porque se usa para las palabras de origen extranjero, que son miles: menús, marcas, productos, nombres de países. Con katakana puedes leer buena parte de un supermercado japonés aunque no sepas gramática.